Científicos de la NASA revelaron las primeras imágenes de un temerario aterrizaje en Marte la semana pasada, mostrando vívidamente la apertura del paracaídas supersónico sobre el planeta rojo y el descenso del laboratorio científico en la superficie.

Las imágenes fueron grabadas el jueves 18 de febrero de 2021  por una serie de cámaras colocadas en diferentes ángulos de la nave espacial de múltiples etapas mientras transportaba el rover, llamado Perseverance, a través de la delgada atmósfera marciana hasta un aterrizaje suave dentro de una vasta cuenca llamada cráter Jezero.

Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la dirección de misiones científicas de la NASA, declaró que ver las imágenes es “lo más cerca que se puede estar de un aterrizaje en Marte sin usar un traje de presión”.

Las imágenes de video fueron reproducidas para periodistas que sintonizaban un webcast informativo del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, cerca de Los Ángeles, el lunes, cuatro días después del histórico aterrizaje de la sonda de astrobiología más avanzada jamás enviada a otro mundo.

La NASA también presentó un breve clip de audio capturado por micrófonos en el rover después de su llegada, que incluyó el murmullo de una ligera ráfaga de viento, la primera registrada en el cuarto planeta desde el sol.

El científico de imágenes del JPL Justin Maki sostuvo que la nave de aterrizaje InSight de la NASA, que llegó a Marte en 2018 para estudiar su interior profundo, midió previamente señales sísmicas en el planeta que fueron “impulsadas acústicamente” y luego “representadas como audio”.

Pero el subdirector del proyecto Matt Wallace dijo que creía que la brisa marciana representaba el primer sonido ambiente grabado directamente en la superficie de Marte y reproducido para los humanos.

Los micrófonos de la nave espacial no pudieron recopilar audio utilizable durante el descenso al suelo del cráter. Pero sí captaron un sonido mecánico del rover después de su llegada. Wallace indicó que esperaba grabar otros sonidos, como las ruedas del rover crujiendo sobre la superficie y su brazo robótico haciendo perforaciones de muestras de roca marciana.

Pero fueron las imágenes de la película del peligroso viaje autoguiado de la nave espacial a través de los cielos marcianos hasta el aterrizaje, un intervalo que la NASA ha denominado “los siete minutos del terror”, lo que el equipo del JPL encontró particularmente sorprendente.

“Estos videos y estas imágenes son el material de nuestros sueños”, dijo Al Chen, director del equipo de descenso y aterrizaje, a periodistas.