Los niños de preescolar empezarán un nuevo año escolar desde casa. Mientras el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional autoriza el retorno de los estudiantes a las aulas, centros preescolares adaptan sus currículos y planificaciones a las clases virtuales.

Menores de dos a cuatro años de El reino de los niños, por ejemplo, tendrán sesiones espaciadas de 20 minutos, entre las 8:30 y las 12, a partir de la segunda semana de septiembre, por medio de las plataformas Zoom y Meet.

El centro ubicado al norte de Quito hizo un descuento del 60% en su pensión, indicó su representante, Angélica Beltrán. Los padres pagarán USD 90, excepto aquellos que, por necesidades laborales, han solicitado que una maestra los visite en su domicilio.

Los padres comprarán una lista de útiles para todo el año y las maestras indicarán los materiales necesarios para cada semana. La idea –explicó Beltrán– es que en cada clase el niño tenga todos los insumos en una canasta para evitar interrupciones en las clases.

Para los niños en edad preescolar, la psicopedagoga Cristina Tapia recomienda dividir los programas académicos en dos partes: una que permita clases virtuales de máximo de 20 minutos diarios frente a una pantalla. También sugiere dos episodios de ese tiempo, con un tiempo largo de distanciamiento entre cada uno.

Otro momento –explica Tapia– se debería pensar con juegos didácticos o plantillas que los padres puedan imprimir para que sus hijos trabajen. Las clases dinámicas, en las que los niños salten y bailen son las más adecuadas para la edad. Además enfatiza en la importancia del acompañamiento de los padres, que aunque no estén 100% en la clase deben monitorizar las actividades de cerca.

En Gymboree, niños de dos a seis años serán parte de un programa enfocado en el desarrollo de sus habilidades socioemocionales. Para eso tendrán 50 minutos de clases virtuales, tres días de la semana. Los padres pagarán USD 145 mensuales, incluidos los materiales, que el centro entregará a domicilio, señaló su directora, Ana Luisa Jijón.

Con este programa los niños terminan con sus destrezas necesarias para retomar o empezar la escolaridad. Sin embargo –dijo– exámenes que instituciones educativas aplicaban para el ingreso a años superiores quedarían obsoletos, ya que el año atípico limitará el desarrollo de algunas habilidades espontáneas del entorno, que no vivieron por el confinamiento.

Los centros que empezarán de modo virtual se sostienen pese a la crisis, que ha llevado a otros a la quiebra. En el régimen Sierra y Amazonía, 25 planteles han presentado solicitudes de cierre, de las cuales 17 son instituciones de educación inicial.

La Corporación de Centros Infantiles Particulares del Ecuador (Crecipe) no tiene datos oficiales sobre centros cerrados, ya que muchos no lo han formalizado, con la esperanza de reabrir cuando la crisis permita que los niños vuelvan, señaló Lourdes Hernández, representante del gremio.Esto se debe a que reabrir implicaría otro largo trámite -precisó- por lo que dueños de instituciones optaron por entregar infraestructura que arrendaban y embodegar mobiliario y menaje.

En abril Crecipe calculó que el 30% de sus más de 80 centros cerró, aunque no de forma definitiva. La cifra llegó a 45% en mayo, 60% en junio y 75% en julio, según previsiones hechas en junio. Actualmente, la apertura de muchos centros dependerá de si hay o no niños matriculados.